jueves, 26 de enero de 2023

02 - Cuando el Señor te llama a reflexionar - José Falcón

Este es el segundo escrito de una serie, clic aquí para ver el índice.

Cualquiera podría decir que esto se trata de un cuento más, uno de los tantos que ya existen, pues bien, dejame decirte que no. Tengo que escribirlo y que quede en registro de lo que me está tocando vivir a mis cuarenta y cuatro años de edad.

Estoy internado en la unidad de cuidados intensivos coronaria del hospital de Río Grande en Tierra del Fuego, y no es que nunca pensé que iba a pasar por algo así, uno sí se imaginaba que esta etapa la podría vivir, pero mucho más adelante, y con una edad un poco más avanzada.  A veces la vida te sorprende, dicho que es lo más típico que podríamos decir. Al margen de esto puedo confesar que si hoy me encuentro escribiendo y contando esta historia es porque Dios así me lo permite.

Estoy en mi octavo día de internación y el Señor me sigue hablando por todas partes. Y dejame confesarte que el Señor sí utiliza a terceros para hablarte y darte el mensaje. En mi caso muy concreto lo hace con uno de los médicos que está a cargo de la guardia de la unidad coronaria donde me encuentro internado. 

Lo hizo desde el primer día y hoy, lunes nueve de enero lo volvió hacer y estoy convencido de lo que me dice. No voy a exagerar porque estoy tratando de ser lo más responsable con lo que cuento y digo, quiero que por sobre todas las cosas, prime la verdad y siempre la verdad. Este doctor, el primer día que llegue a terapia se acercó y me dijo: «¿ya sabes cómo están las cosas no?». A lo que yo respondí: «Sí, doctor, me lo dijeron». Y él me contesta: «Es bastante complejo lo tuyo; con lo que dice el informe, vos no sé cómo estás acá, cualquier otro en tu lugar no llega para contarla, y si vos estás acá, es por algo, alguien quiere que vos estés acá». Debo confesar que estas palabras en principio no me hicieron analizar bien el mensaje, pero conforme pasaron los días lo iba comprendiendo más y más. 

Hoy, transcurrido ya más de una semana, sentado y hablando con Dios me doy cuenta de que él me habla, me habló desde el primer día que llegué y aun hoy, a varios días de estar internado, lo sigue haciendo; ya sea a través del doctor, de una enfermera, a través de los hermanos de la congregación, del anciano o sus hijos. Verdaderamente es tan magnifico y gratificante poder estar así, tener esta hermosa sensación de estar como castigado en un aula donde el maestro lo hacía y te mandaba a la esquina del salón. 


Volviendo a mi problema, tengo muchas dudas por así decirlo; pero, lejos de todo esto, estoy convencido de que el Señor está obrando en su divina voluntad, además de estar dándome un mensaje, una oportunidad o simplemente esperando a que acepte mis errores. Que, claro que los acepto, y confieso que si hoy estoy pasando por esta situación es por algo bueno y porque el Señor me está hablando. 

Cuesta aceptar, pero cuando lo hacés sentís paz en tu vida y en tu corazón, y es por esa etapa por la que estoy pasando. Esta mañana el médico, creo que de apellido Serra, me vuelve a decir que lo mío era delicado por lo que dice el informe y que estaban analizando hacia dónde me van a derivar. Claro que acepto esta decisión y también con ansias estoy esperando que se pueda dar el día del traslado, además de eso anhelando que pueda ser a Buenos Aires por el hecho de que allá voy a tener más cerca mi familia para que me pueda acompañar.

Por la tarde viene nuevamente el médico y me dice que están viendo y analizando que se me pueda repetir el estudio que ya me han realizado. Debo confesar que cuando me había dicho todos los problemas que descubrieron en mi  corazón, pensé en algún momento que sería bueno volver a repetir el estudio, mínimo para estar seguro de todo lo que vieron en mi corazón. Ese pedido, quizás exagerado y mental que tuve, hoy me lo confirma el doctor, pero tengo que aclarar que van a repetir el estudio no porque no sea seguro el primero, sino porque desean hacer algunas comparaciones y cerrar algunas dudas. Esta noticia me dejo mucho más tranquilo aún.

Ya por la tarde me trajeron lo que había solicitado de mi casa, algo de ropa y la máquina de cortar el pelo. Tengo que gastar mi tiempo en algo, y más allá de leer la palabra del Señor, también quiero hacer algo más, distinto, para poder distraer algo mi mente. Bueno ahora solo me queda esperar y seguir esperando en la voluntad de Dios, sé que este tiempo el Señor lo está usando con un propósito seguro, y yo, sólo estoy dispuesto para aceptarlo y comprender que, si vamos al Señor, tenemos asegurado un lugar distinto y verdadero, sin maldad, sin dolor ni sufrimiento. Gracias Señor Jesús por lo que hacés en mi vida, y sea tu voluntad. Amén.

lunes, 23 de enero de 2023

01 - Cuando estás a tiempo, hazlo - José Falcón

Este es el primero de una serie, clic aquí para ver el índice.
Lo que sigue fue escrito en el seis y el siete de enero del dos mil veintitrés.

Cuántas veces se nos ha dicho, hijo no hagas esto, no toques eso, no comas eso que hace mal, dejá de tomar bebidas alcohólicas, dejá esa droga, dejá de fumar porque te va a terminar matando. Estas palabras y cuántas otras tantas conocemos en nuestra vida. Consejos que vienen de generación en generación, a través de los años, las décadas, e incluso siglos; pero la historia se sigue repitiendo y siempre de la misma o peor manera: Los jóvenes no escuchan, no hacen caso.

Hoy me toca pasar por uno de esos casos que tantas veces me habrán referido durante mi vida, hoy a los cuarenta y cuatro años, luego de no haber hecho caso a las palabras y pedidos de parientes, hermano, sobrinos/as tíos/as y tantos compañeros y amigos de trabajo y hasta desconocidos, también el caso omiso a los médicos y profesionales... pero fundamentalmente a esa persona que te conoce mejor que nadie y es esa persona que cuando te da un consejo lo hace porque sabe lo que va a pasar y porque además, tiene los años de experiencias que nosotros de chicos no.

Esta es la historia de quien está al frente de esta laptop, José, que se encuentra narrando algo que jamás pensó que así podría pasar, hasta que pasó. Nunca pensé, ni se me cruzó por la cabeza que en estos días podría ingresar a una clínica para un estudio programado y terminar en terapia intensiva y monitorizado. A veces nos sorprendemos de nuestras malas decisiones, lamentablemente cuando ocurre algo así, a veces es demasiado tarde y otras veces la vida suele darte una segunda oportunidad, y cuando me refiero a la vida, hablo del único dador de vida en el mundo. 

Hay veces que se nos hace imposible no creer o no confiar en las segundas oportunidades y hoy lo estoy viviendo personalmente y en primerísima persona. Al mirarme al espejo del baño del hospital me pregunto, ¿en verdad esto está pasando? 

Dado mi cuadro terrible y delicado como me explicaron —con dibujo incluido, dibujado por el mismo doctor para llegar a entender la seriedad del caso— yo estoy acá, como dirían las abuelas, vivito y coleando. Tengo un diagnostico coronario bastante delicado, en pocas palabras y dichas por el mismo doctor de guardia «vos un día mas y no la contabas y si hoy éstas acá, te puedo asegurar que es porque alguien te quiere o quiere que estés acá». 

Son tantas las ideas que pasan por mi cabeza en ese instante que, a pesar de todo me mantengo muy calmado, pero a la vez anonadado por lo que acabo de escuchar. Muchas veces cuando Dios nos habla lo hace de diferentes maneras y a través de personas que no conocemos, el punto es que, el mensaje llega, y es ahí donde debemos estar atentos a la voz de Dios. 

Hoy después de casi una semana de estar en la unidad coronaria de cuidados intensivos, sigo sorprendido con lo maravilloso que es Dios y que siempre la última palabra y decisión es de él. Increíble. Hace cinco días estoy bajo un estricto control de hora a hora donde las enfermeras/os van llevando un estricto control. Cinco, y los días pasan. Debo reconocer que la atención y el seguimiento de terapia es lo mejor, te atienden de maravilla y el personal es un amor.

Desde el día de mi ingreso me mantengo igual de ánimo. Los que me ven, conocidos, profesionales y hasta terceros están sorprendidos de verme con tanta calma y tranquilidad, y la verdad es esa, estoy con una paz interna absoluta y mucha calma. Lo amerita, ya que hay un buen control médico de la situación, con toda la tecnología para monitoreo y demás.

Mi diagnóstico es bastante complejo, complicado si queda mejor decirlo así. Tengo una arteria del corazón totalmente tapada, o sea TAPADA, donde parte del corazón no se está oxigenando; además de eso tengo un tronco coronario y dos vasos muy comprometidos; esto prácticamente estaría significando que soy un muerto en vida. Necesito una intervención cardiovascular lo antes posible, o sea URGENTE, mi corazón se podría detener en cualquier momento y dejaría de latir. 

A tal punto es grave que se descarta totalmente un alta domiciliaria o ambulatoria. Es un riesgo que no está dispuesto a tomar bajo ningún concepto ningún médico. 

Se llegó hasta estos extremos después de muchísimos estudios. Comenzando por análisis completos de sangre y orina, y continuando por varios más: electrocardiograma, espirometría, ergometría, ecocardiograma color, eco stress con dobutamina. Luego de este último estudio se pudo detectar que presento positivo para isquemia por lo que se me solicita un estudio aún más profundo donde se me practica una angiografía coronaria y salen a la luz varios problemas de mi corazón, los mencionados anteriormente y desde ese momento, desde aquel lunes dos de enero de dos mil veintitrés me encuentro en cuidados intensivos de la unidad coronaria del Hospital Regional Río Grande Provincia de Tierra del Fuego.

He aquí la consecuencia de no haber hecho caso a los cientos y cientos de lindos y hermosos consejos, y al que más resuena hoy en mi cabecita culpable, el consejo de MAMÁ, «dejá de fumar esa porquería, hijo, ¿qué querés, que te mate?».

 Aquí en esta parte de lo narrado hago un alto, y es un alto donde por fin terminó de llegarme agua al tanque, tanta agua que casi que me ahogo. Lo digo de esta manera porque en palabras más y palabras menos es que casi me pasa, un día o dos días más y no la contaba, mi corazón se detenía y todo por culpa mía y por no haber seguido los tantos mensajes cuando me decían «dejá de fumar», «se puede», «ponele ganas», «lo vas a lograr», «ponete las pilas y se deja», así como estos tantos que he escuchado en mis treinta y dos años de fumador. Así como lo acabo de escribir, treinta y dos años de fumar y drogarme libremente, y digo libremente porque todos sabemos que el cigarrillo es un producto de venta libre en todo el mundo, que mata a millones de personas causando distintas enfermedades, entre las que más resaltan, problemas coronarios, cáncer de pulmón, accidente cerebrovascular y tantos otros.

Finalmente, tengo que ser claro, acá el único responsable de estar hoy frente a una laptop, encerrado en una habitación de unidad coronaria soy absolutamente yo y yo y nadie más que yo. Acá no hay responsabilidades compartidas, ni el cardiólogo, ni las enfermeras que nos atienden, ni mucho menos el que me diagnosticó la enfermedad. Hay veces en las que no queremos afrontar nuestras responsabilidades y tratamos de llevar la culpa hacia cualquier otro punto cuando en verdad sabemos y somos conscientes como personas adultas que la responsabilidad, absolutamente toda la responsabilidad es única y exclusivamente nuestra. Es imposible decir o pensar que no teníamos advertencias previas a lo que hoy es un desenlace que para alguien como yo nunca se imaginó que le podía pasar tan temprano, a veces no dimensionamos el daño que generan los vicios, y todo esto a sabiendas de que lo estamos haciendo con pleno conocimiento del daño colateral que nos causa. 

Hoy después de una semana de terapia intensiva y con toda la tranquilidad y aceptando la culpa del momento debo admitir y aceptar que, cuando no seguimos los consejos buenos de los padres y de tanta gente que nos quiere, a veces puede ser demasiado tarde recapacitar, ya que la vida se nos puede ir en cuestiones de minutos y hasta de segundos. 

Es hora de hacer un parate y ponerme a pensar que si hoy sigo acá, a la espera de una intervención quirúrgica a corazón abierto, y todavía sigo con vida, no es una casualidad. Debo reconocer que los tiempos de Dios son únicos y perfectos. Por ahora debo poner en pausa todo lo narrado hasta el día de hoy, y por cierto, hoy es sábado siete de enero de dos mil veintitrés y hace exactamente seis días que me encuentro simplemente en las manos de Dios y dando gracias por una nueva oportunidad. 

Gracias a los médicos, cardiólogos, terapistas, enfermeras, agentes de limpieza y personal de cocina. Ellos son los que cuando estamos en un mal momento de nuestras vidas, y no porque fuera su culpa, todo lo contrario, y a ellos gracias damos por poner en práctica y de manera profesional su trabajo la cual lo hacen de manera sobresaliente. Es hora de hacer una pausa y seguir esperando y confiando en Dios de que sus tiempos son buenos y perfectos, volveré a escribir en breve.



Lo que Escribió José Falcón Cuando Estuvo en Cuidados Intensivos

 Este año empieza como el anterior, con un enero bien movido. Me tocó acompañar a José Falcón en un momento crítico de su vida, que comenzó con la noticia de que tenía que quedarse internado en terapia intensiva después de que le hicieran un estudio al corazón.

José quiso poner en palabras parte de sus vivencias y compartirlas públicamente, cuestión que veo sumamente útil y enriquecedora. Tengo como privilegio colaborar en editar y publicar esos textos.


Vamos a ir subiendo periódicamente esos escritos.

Esta entrada servirá de índice. Para leer cada uno se puede ir haciendo clic en cada ítem de la lista que sigue a continuación:

  1. Cuando estás a tiempo, hazlo.
  2. Cuando el Señor te llama a reflexionar.
  3. Ganar y perder, ¿cuál es la elección correcta? 
  4.  Un corazón nuevo.

martes, 27 de diciembre de 2022

viernes, 23 de diciembre de 2022

Proverbios 23

Muy relacionado con el pensamiento en Proverbios 18, donde remarcábamos esa torre fuerte (en opinión del rico)...

Hoy, en Proverbios 23:

No te afanes por hacerte rico;

Sé prudente, y desiste.

¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?

Porque se harán alas

Como alas de águila, y volarán al cielo.

(Versículos 4 al 5).

"De Sangre y Tierra" recomendado por: Biblioteca del CPET

Gracia s a la Biblioteca y sus trabajadoras por recomendarlo.

jueves, 22 de diciembre de 2022

2022 El Año Cúlmine del Fútbol Argentino

 La selección Argentina tuvo en esta generación una saga que probablemente no se repita jamás. Terminó con moño de oro, estando en la Final bien condimentado con todos esos factores abrumadores, casi místicos, que tiene intrínsecamente el futbol, y en particular, el latinoamericano.

De abajo:

Argentina viene de varios chascos internacionales, teniendo al mejor jugador del mundo en proceso de envejecimiento. Su velocidad, regeneración, cambio de ritmo y brillo, cada vez en disminución. Llega al pozo más profundo cuando el diez dice que "no se le da", y el mundo visualiza el fin de la participación del hombre récord en su propia selección. 

Una seguidilla de técnicos que no logran permanecer en el puesto. Pasando incluso por el mismo Maradona, que todos esperaban, de ese condimento que un líder nato como él puede dar. Se juntaban el mejor de todos los tiempos con el mejor actual jugador. ¿Qué podía fallar? No funcionó. Y así siguió uno tras otro, gente de gran renombre, hasta llegar a lo peor, que fue Sampaoli y el desastre en Rusia.

Incertidumbre:

Scaloni llega como el inexperto, el que tenía que rellenar el puesto, la papa caliente que nadie quería. Nadie tenía mucha esperanza en el equipo. No habíamos podido con lo mejor de lo mejor, y ahora tenemos un plantel que no está tan bien físicamente, sin pensar en que no podemos siquiera aferrarnos a una trayectoria de peso por parte del cuerpo técnico.

Camino de victoria: Cómo vamos venciendo y los adversarios cayendo.

Brasil y Chile:

Pero las victorias empezaron a llegar. Voy a ser sincero, el fútbol de la Selección había dejado de interesarme de hacía rato. Cuando era muchachito me gustaba aprenderme los nombres de los jugadores, escuchar sus trayectorias, me había ilusionado varias veces con varios equipos. Había empezado a tomar conciencia con el equipo en el que estaba Sorín, Batistuta, Simeone... Recuerdo que seguí el sub veinte de Messi y me alegré con sus victorias. Alta ilusión tuve cuando Pekerman dirigió, y deseé su continuación. Me puso triste y no entendí por qué la gente no  le dio otra oportunidad. A partir de allí no pude recuperar esa ilusión primera. Ni siquiera cuando quedamos en el podio en aquellas amargas tres copas de américa (2015,2016 y 2019).

Cuando comenzó en 2021 mi interés era mínimo. Me agradaba oir que llegábamos lejos. No vi el el partido en que el Dibu apareció por primera vez, me lo contaron, y tuve que ver por youtube esos penales. Me sorprendió. Fue interesante ver su espíritu guerrero, su pasión por enfrentar el desafío, y, por supuesto lo más importante, su efectividad, que hacía soportar sus gestos obscenos de payaso de secundaria. El tipo había atajado, había arrollado a sus rivales.

River, el club al que había alentado de chico, había despertado también mi interés por mirar el juego, cuando había logrado salir de su propio pozo, ese descenso que culminó también en el partido de fútbol más importante de todos los tiempos, el partido definitivo, que debía jugarse en la cancha de River y que por esas injusticias del fútbol (el causante de todo fue un aficionado a Boca) le arruinaron su turno. Esa final que el River de Gallardo pudo ganar, con todo e incluso la desventaja de no jugar en su casa, como le tocaba.

Ese ascenso de River me hizo apreciar más la mente técnica del fútbol, Gallardo me hizo mirar quién era el tipo que no tocaba la pelota, pero podía cambiarlo todo. Antes para mi el DT era un tipo que no pesaba tanto, era una figura legal necesaria. Podía ser alguien muy reconocido, sí, pero tampoco para tanto. Como se darán cuenta, soy uno de los menos aficionados al futbol en Argentina.

Ahora era más interesante. El técnico podía ser la mente maestra. Y luego de que se coronara Argentina en el 2021, era obvio que lo único que había cambiado era el técnico. Todos lo reconocían, y ahora yo también.

Ganar en 2021 fue tremendo, y para colmo contra Brasil. Nota aparte fue interesante ver cómo Chile queda fuera de Qatar 2022, teniendo en cuenta la notoria soberbia del escarnecedor chileno contra el derrotado argentino debido a habernos ganado dos finales seguidas; esos ataques fueron devueltos en cargadas, en los cantos y memes por parte de Argentina cuando Chile queda fuera (dos veces) del Mundial de este año.

Ser finalmente campeones de América después de tantas luchas, y batallas perdidas (con aberrantes injusticias arbitrales), era lo merecido. Pero para más poesía se ganó en el Maracaná contra el Archirrival y vecino pentacampeón, medio hermano, iberoamericano, Brasil. El abrazo entre Neymar y Messi es icónico. La alegría de la Pulga también, al lograr su primer título con su selección.


El Campeón Sobre Las Evropas:

Después de haber conquistado el Cono Sur, la Albiceleste cruza el Océano, vuelve a la abuela patria, al suelo del que salieron sus antepasados, a enfrentarse al campeón de aquel torneo que algunos gustaban en llamar, el Mundial sin Brasil: Italia. Este equipo había enfrentado a otro némesis de Argentina y lo había vencido en penales, me refiero a Inglaterra. También había enfrentado a la primera madre de Argentina, España; y salió airoso.

Es importante este hecho, el de enfrentarnos a Italia, como si fuera un acto de independencia. ¿Es superior la prole desplazada que aquellas que pudo quedarse? Los apellidos de los jugadores, de los que están en el cuerpo técnico, dicen que somos similares; hermanos lejanos; los desplazados.

Hay un resabio a rechazo al castizo, al criollo, al que no se quedó en el viejo continente. Sea voluntaria o involuntariamente; por ostracismo o por aventura; porque no cabían en el status quo del momento o porque lo rechazaban y preferían abrirse camino en un nuevo lugar por más salvaje, riesgoso y sufrido que pudiera ser. Como sea, se fueron y ahora volvieron. Parecidos, pero distintos. Apellidos similares, pero con otra bandera, mezclados con otras gentes.

La Finalissima. La victoria sobre Europa.


El Mundo Contra Argentina:

Otra instancia se presentó. La más dura venganza se preparaba contra el equipo ganador.  Los medios mundiales no se frenaban en admitir que, si bien Argentina era candidato, venía invicto y qué se yo... le esperaba lo peor delante. Se ningunea el recorrido, las copas pasadas, que son como nada. A nadie ya le importa la victoria sudamericana del año pasado, ni la conquista a los europeos. Si Italia ni siquiera había clasificado... ¿a quién le había ganado Argentina? Después de todo el campeón del mundo era Francia y su Subcampeón Croacia, y ambos habían quedado fuera en octavos. Todo era cosa menor, sin mucha importancia, como si fueran amistosos, una nadería. 

Brasil volvía a sacudirse el polvo. Se alistaba. El mundo se postraba a sus pies, tiene el mejor equipo del planeta en titulares solamente; y, quitándolos, otro competitivo en los bancos; el favorito.

Francia sonreía confiado. Era la envidia de muchos otros equipos europeos (que la tratan de imitar pero no la pueden igualar) pues tenía en sus filas "nacionalizados" al mejor seleccionado de todo el continente de África; con el que también había ganado el mundial anterior, demostrando la superioridad del continente africano en distintos encuentros sobre países que palidecen en comparación poblacional como lo fueron en 2018 Croacia y Argentina, por ponerlos de ejemplos como selecciones étnicamente representativas de sus naciones, respectivamente; contra las que Francia se enfrentó y a las que derrotó.

Croacia se sabía fuerte, igual. Había demostrado en el Mundial su valía ante los grandes de Europa: Dinamarca, una Rusia que le había jugado muy de cerca a España, a Inglaterra, y que había perdido dos a cuatro contra Francia. ¿Quién dice que esta vez no se coronaría también campeona?

Brasil arrancó en ganador; Francia, arrollador; Croacia, lento, pero no perdiendo. Argentina, arruinando su invicto, y para colmo, contra un equipo de lo más chico: Arabia Saudita, que no ganó en nada, excepto contra Argentina.

El mundo se burló. Todos los fantasmas reaparecieron. Hasta el 2010 nadie había ganado la Copa y perdido el primer partido. Nunca nadie había ganado la Copa América y luego también el Mundial. El equipo pidió confianza. Internamente el equipo era fuerte, sabía levantarse frente a injusticias, sabía levantarse frente a aberraciones y problemas internos.

Frente el desencanto y desesperación de muchos se presentó en el siguiente. Hizo un partido decente frente a Méjico; ganó. Luego se paró bien frente a Polonia; victoria. 

Llegó el rival histórico, siempre un hueso durísimo de roer para Argentina, Holanda. Injusticias arbitrales nuevamente, no se desanimó. Venció por la mano del arquero Martínez nuevamente.

Y derrotaron a Brasil. Qué sorpresa para la mayoría. Incontables los que respiraron aliviados. Si bien Argentina fue superior a Brasil en los últimos encuentros, nunca se sabe, Brasil siempre es peligroso en mundiales. Por lo que nos enfrentamos, por el derecho a la final, al Subcampeón del mundo, el asesino del pentacampeón, Croacia.

Y fuimos superiores. Llegamos a la final; contra Francia; que venía de derrotar nada menos que a Inglaterra. Otra vez nos quitaban la posibilidad de enfrentarnos a ellos, pero podíamos medirnos contra sus superiores. A Italia le ganamos, pero ellos le habían ganado en penales a los anglosajones. Ahora Francia lo había resuelto en noventa minutos, si ganamos contra ella, la victoria diferida sobre Inglaterra es más legítima.

Francia llega al partido para revindicar los dichos eurosupremacistas, antiargentinistas, antihispanoamericanistas y antimessistas. Porque Europa ya a concedido que mejores piernas son la de los "negros", diría el Washington Post; pero el cerebro (los DTs), quienes entrenan y dirigen esos cuerpos, sí son mejores, dicen, que aquellos conjuntos, tácticas y estrategias de los latinoamericanos, entre ellos, por supuesto, Argentina, con Messi como el ejemplo del gran fracasado que debería renunciar a sus aspiraciones, pues está viejo y el mejor es Mbappé, dicen. Con Scaloni, como la cabecita del jovencito atrevido al que hay que poner en su lugar. Dichos que habían tenido su confirmación con la victoria árabe, pero que habían perdido fuerza en los últimos dos encuentros contra los europeos croatas y los holandeses-africanos. Francia los salvará, están seguros.

La Final:

Es el sufrimiento de la era Scaloni encapsulado en las tres horas que se jugaron. Durante todo el partido, dominante Argentina. Amplio merecedor de una victoria en noventa minutos. Pero el futbol tiene sus cosas, como siempre... Un error de comunicación y el entrenador saca a un Di María iluminadísimo, porque ya venía este lastimado. Un error de un gran defensor argentino, obliga a este a provocar un penal justamente cobrado, que fue efectivo para Francia. Una mano francesa no cobrada (error del árbitro, el VAR y todos los jueces), lleva a un tiro de Francia en ataque que se encuentra con un codo de otro gran defensor. Nos deja con dos penales adentro, más otro tanto legítimo, que nos pone tres a tres. No voy a describir el hermosísimo gol de Argentina, jugada insólita de una punta de la cancha a otra, de pases perfectos, que enmoña Di María; para repetirlo hasta en los sueños. Ni el tercer gol, el de Messi, que fue tan crítico, tan digno de ser la apoteosis del Mundial entero, que hizo llorar seguramente a más de uno.

Nada se comparó, sin embargo, y por eso digo que la final fue la cápsula digna de la era Scaloni, con un último y finalísimo ataque Francés, cuando, nuevamente, por cosas del destino, la pelota llega a los pies de un delantero contrario. Solo, contra el arquero. Los hinchas palidecieron. Tanto esfuerzo para que en el último momento del alargue, tanto mérito para que fuera de toda justicia, en un momento de debilidad, en el estupor y cansancio del final de la quinta y última media hora de juego, Francia se quedase con la victoria. Si a los hinchas argentinos se le debilitaron las piernas y el corazón, el Dibu había nacido para esto. Se hizo grande. Sólo, tapó el arco. El delantero quedó sin opciones. Su definición terminó en la gamba izquierda del titán de los guantes. "No pasarás". Y el Balrog cayó, arrastrándonos al azar de la definición por los penales; a la oscuridad, al pozo rabioso, al que tantas veces en mundiales pasados nos había condenado el destino, la suerte, la injusticia arbitral o directamente nuestro mérito, o la falta del mismo, y la combinación de todo esto.

Pero esta vez fue diferente, teníamos un arquero que había nacido para esto. Ya lo habíamos experimentado antes. Ya lo habíamos vivido. 

Cuando llegamos a los penales respiré aliviado. Vi como si fuera de nuevo, los penales ingleses contra los italianos. Ahora era algo similar. En el juego de apostar sin dinero si entra o no, creo que acerté en todas, excepto en la de Álvarez y uno más que no me acuerdo. 

De la que me acuerdo bien, es de la que estaba más seguro, la que iba a pegar en el palo. El hombre estaba muy nervioso. El Dibu es demasiado grande para un arco tan pequeño. Tenía que asegurarla. Y cuando se quiere asegurar, se patea para que físicamente el arquero no alcance, que roce un palo. Y si estás nervioso, para que haya una guía que no se escape, el suelo. Entonces dije que iba al palo. Me alegré que fui demasiado optimista: Casi rozando el palo izquierdo, sí, pero afuera.

Cuando quedó se pateó el último penal estaba aliviado. Como cuando despertás de un sueño medio contracturado. Por el sonido que de repente invade desde el exterior un silencio de inconciencia, en el que se mezcla el batir de mis propias palmas. Por levantarme de repente de la silla.

Teníamos que irnos con Emanuel, viajar. Llegaríamos tarde a la ciudad.

Qué partido. Qué camino.

Foto de N. Tazwar en Unsplash
El canto nuevo del hincha sonaba, resolviendo los anhelos del viejo. Poniendo a descansar ya a un espíritu inquieto y en pena de un Maradona preocupado y atento a que Messi y Argentina consiguieran el adeudado título mundialista que tanto se merecían. Ya puede descansar en paz, cantaban.

Se resolvía con esto la mancha a la camiseta de la inmoralidad grosera de aquel astro. Sus excesos eran perdonados porque todo lo eclipsaba el cúmulo de logros en el campo de juego. El mito se sostenía ante la vergüenza.

Pero ahora un nuevo astro eclipsa al anterior. Hombre de familia, cristiano practicante. Impecable. El argentino puede poner al frente un ícono más honorable. Más digno. Quizá tan bueno como jugador en su puesto. Añade el talento, olvida lo otro.

Otra resolución viene con la validación de la canción del hincha en este mundial, con la frase que promete no olvidar jamás a los "pibes de Malvinas". Esto si tenemos en cuenta que el mundial que ganamos anterior a este, fue aprovechado para tapar aquella ignominiosa derrota por parte de la dirigencia militar argentina, que actuó en pro del conflicto bélico con gran apoyo en aquella época del pueblo argentino. A todos les convenía olvidar con una victoria futbolística mundial todo eso que había pasado.

Hoy ya no necesitamos de esa victoria. Podemos disfrutar de esta, al mismo tiempo que recordamos a los otrora olvidados.



Finalmente, para resumir en cuestiones futbolísticas:

Vencimos prácticamente a todos los rivales históricos, excepto Alemania, que quedó siempre muy lejos y pequeño. En la Eurocopa no pasó a cuartos, y en el Mundial no llegó a octavos.

Ganamos tres copas internacionales de forma consecutivas.

Ganamos a los tres mejores equipos europeos en forma consecutiva.

Ganamos contra los finalistas del mundial pasado, uno tras otro.

Ganamos todo.


Y es vanidad:

Una observación honesta de varios es, luego de que pasa el momento de euforia y celebración inicial, que aparece el vacío en el pecho, y la pregunta: ¿ahora qué?


Cierto. Porque ¿Qué aprovechará el hombre si ganare un Mundial, y perdiere su alma?

Hay cosas más importantes que un Mundial de Fútbol. Es divertido. Es culturalmente relevante. Hay virtud, cosas dignas de alabanza... pero no sirve como centro de vida, como el eje de la existencia. Solamente como accesorio, como satélite.

Y repito:

¿Qué aprovechará el hombre si ganare un Mundial más, y perdiere su alma?

Proverbios 22

 Hoy, Proverbios 22:

No seas de aquellos que se comprometen, Ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?


El rico se enseñorea de los pobres,

Y el que toma prestado es siervo del que presta.

No robes al pobre, porque es pobre,

Ni quebrantes en la puerta al afligido; Porque Jehová juzgará la causa de ellos,

Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.

El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias,

O que da al rico, ciertamente se empobrecerá.


No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.


Fosa profunda es la boca de la mujer extraña;

Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.


El que sembrare iniquidad, iniquidad segará,

Y la vara de su insolencia se quebrará.

Espinos y lazos hay en el camino del perverso;

El que guarda su alma se alejará de ellos.


El avisado ve el mal y se esconde;

Mas los simples pasan y reciben el daño.


- Versículos 26, 7, 22-23, 16, 24-25, 14, 8, 5, 3.Los mandamientos de Dios son para nuestra protección, para el cuidado de la sociedad y la honra debida al Creador, la vida debe estar atravesada por estos tres ejes. El que quiere romper esos mandamientos, está atentando contra sí mismo, poniendo en peligro a su prójimo, su comunidad y peor aún, faltando al respeto debido al Rey. Por ese motivo a esos se les llama necios o locos, solo un necio o un loco se opone a Dios.


Como rugido de cachorro de león es el terror del rey;

El que lo enfurece peca contra sí mismo.

Proverbios 20:2


El que ama la limpieza de corazón,

Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey.

Proverbios 22:11


Aquel individuo, aquella sociedad, quienes rompan las leyes divinas tienen pendiente la manifestación de su destrucción total. Ya lo estamos viendo en este hemisferio, las naciones llenas de pecado están invitando la invasión extranjera, reclamando asistencialismo del gobierno estatal, celebrando el liderazgo de muchachos, mujeres y extranjeros. Todo esto empezó cuando los ciudadanos aceptaron la oferta del enemigo, y mordieron la fruta, firmando así su destrucción.


Las advertencias de destrucción no estuvieron por nada. La paga del pecado es la muerte.

En medio de un mundo que va camino a la perdición lo primero que tenemos que hacer es salvarnos a nosotros mismos, escondernos en el refugio que ofrece Dios y enseñar a quienes tenemos a cargo a que hagan lo mismo. Del capítulo de hoy:


No traspases los linderos antiguos

Que pusieron tus padres.


Instruye al niño en su camino,

Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

La necedad está ligada en el corazón del muchacho;

Mas la vara de la corrección la alejará de él.


- Versículos 28, 6, 15.



miércoles, 21 de diciembre de 2022

Proverbios 21

 


Video alusivo al versículo treinta y uno, por Gastón, quien comenta la soberanía del Señor.

Los efectos, lo que pasó durante el Mundial, y particularmente durante la Final

Algunas expresiones que escuché que le pasó a hombres que conozco cara a cara respecto de la Final y también extendida a los sobresaltos previos (los más notables son la derrota frente a Arabia Saudita y el partido con Holanda). Expresiones que muestran el sufrimiento que vino intrínseco con la expectativa del Mundial.

Primera: Al momento de los penales el corazón se le vuelve errático, al punto del susto, por lo que se necesita salir a dar una vuelta en auto. Prende la radio y escucha que se está por patear el definitivo. Se apura y vuelve a la tele.

Segunda: Similar. Nunca le había pasado, el corazón se le acelera. No puede comer, (se jugó en hora de almuerzo).

Tercera: Se quiebra, llora cuando Messi hace el tercer gol. Sufre el resto. Hasta el alivio que viene por la victoria.

La mía: Había asado. Yo sabía que no iba a comer mientras jugara. Ya hace mal comer con la tele prendida, menos en una situación así. Comí solamente en el entretiempo y poco. Lo mismo hicieron varios que estaban conmigo. Eso sí, bebí mucha agua en todo el partido, muchísima; el nerviosismo.

martes, 20 de diciembre de 2022

Proverbios 19 y 20

 Hoy, Proverbios 19 y 20:

Tema: el rico, el pobre, el perezoso y el avaro.


La pobreza es una condición indeseable.

Pro 19:4 Las riquezas traen muchos amigos;

Mas el pobre es apartado de su amigo.

Pro 19:7 Todos los hermanos del pobre le aborrecen;

¡Cuánto más sus amigos se alejarán de él!

Buscará la palabra, y no la hallará.


Es bueno ser generoso con lo que se tiene, es malo pretender serlo, la mentira enferma al mentiroso.

Pro 19:6 Muchos buscan el favor del generoso,

Y cada uno es amigo del hombre que da.

Pro 19:17 A Jehová presta el que da al pobre,

Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

Pro 20:6 Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad,

Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

Pro 19:22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia;

Pero mejor es el pobre que el mentiroso.

Pro 20:17 Sabroso es al hombre el pan de mentira;

Pero después su boca será llena de cascajo.


Más vale el despreciado que tiene servidores,

Que el perezoso, que se jacta y carece de pan.

Pro 20:4 El perezoso no ara a causa del invierno;

Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.

Pro 19:15 La pereza hace caer en profundo sueño,

Y el alma negligente padecerá hambre.

Pro 19:24 El perezoso mete su mano en el plato,

Y ni aun a su boca la llevará.

Pro 19:3 La insensatez del hombre tuerce su camino,

Y luego contra Jehová se irrita su corazón.


Algunos quieren conseguir riquezas rápidamente, caen en la avaricia, pecando contra Dios.

Pro 20:21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio,

No serán al final bendecidos.

Pro 20:23 Abominación son a Jehová las pesas falsas,

Y la balanza falsa no es buena.

Pro 20:10 Pesa falsa y medida falsa,

Ambas cosas son abominación a Jehová.

Pro 19:26 El que roba a su padre y ahuyenta a su madre,

Es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio.

Pro 20:11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos,

Si su conducta fuere limpia y recta.


Si hay carencia que no sea la moral, y es bueno ser observador y trabajador.

Pro 19:1 Mejor es el pobre que camina en integridad,

Que el de perversos labios y fatuo.

Pro 20:13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas;

Abre tus ojos, y te saciarás de pan.


lunes, 19 de diciembre de 2022

Proverbios 18

 Hoy, Proverbios 18:

Torre fuerte es el nombre de Jehová;

A él correrá el justo, y será levantado.

Las riquezas del rico son su ciudad fortificada,

Y como un muro alto en su imaginación.

Versículos 10-11


Las Escrituras no son anti-riquezas. No tiene nada de malo haberlas obtenido por medios honrados y lícitos. El dinero es una herramienta más en la vida, y es un recurso que debe ser bien administrado, lo mismo que la comida, bebida o vestimenta.

Lo que sí es la Biblia, es enemiga del afán por estos recursos, es contraria a la codiciarlos, y dedicar la vida a obtenerlos creyendo que en ellos hay seguridad o poder duraderos. No debemos engañarnos, el viejo hombre siente que tener dinero le da tranquilidad, así como buena comida en la heladera y abrigo bien cuidado para el invierno; el Espíritu sin embargo pretende que pongamos nuestra tranquilidad y confianza en Dios y su plan. Especialmente y empezando por asegurarnos de lo macro a lo micro. ¿Qué más macro que la eternidad?

Por eso Jesucristo decía "¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" (Marcos 8:36)

Habiendo asegurado la salvación del alma mediante el reconocimiento de las verdades de Cristo, que el es el Señor, el Hijo de Dios, salvador de nuestras almas pecadoras, entonces podemos crecer en eso y a partir de ese momento. Crecer en verdaderas riquezas, que es crecer en el conocimiento de Dios. Todos los recursos mencionados al principio no son sino herramientas provistas y quitadas por Dios según su sabiduría para producir esta otra clase de riquezas eternas. Aspiramos a poder decir con Pablo:


"He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación, Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia, en todo y por todo estoy enseñado. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo."

(Parafraseado de Filipenses 3:8 y 4:11-13).